SALUDO DEL PRESIDENTE

Estimados vecinos/as, en especial de comunas rurales de Chile:

La lucha por el municipio requiere de un trabajo intenso, de diseño de propuestas, de programación de acciones y de estrechos vínculos con la sociedad para la toma de decisiones, de coordinación de tareas y de trabajo conjunto. Diseñar política municipal democrática requiere de planteamientos estratégicos, viables y factibles.

Para ello, es necesario que desde el municipio, espacio apto para atender lo social, lo económico y lo político, se impulsen proyectos económicos de desarrollo que faciliten procesos de producción y distribución equitativa; se fomenten actividades productivas de la localidad; se impulse el papel activo de sus habitantes y de sus autoridades; se plantee como opción democrática de la vida del país; se promueva la asociación de las localidades; se asuma colectivamente el rescate de la identidad cultural, todo encaminado a la generación de una nueva cultura política. Es en esa linea que dentro del espectro de las comunas rurales del país, AMUR Chile se proyecta como la institución que puede aunar estas voluntades y causas, siempre de forma armónica y respetando las identidades propias de cada comuna y/o municipalidad. Queremos que la institucionalidad rural en el país crezca y se fortalezca, y estamos convencidos que lo mejor en ese sentido es el asociativismo municipal.

Queremos extenderles, con el convencimiento de que los necesitamos para levantar las banderas de nuestro mundo rural y defender sus intereses en todo ámbito, una invitación formal a todo aquel que quiera ser parte de nuestra asociación, que ya ha contado con el reconocimiento público y político, posicionándose como una de las tres asociaciones municipales de carácter nacional, participando activamente en la generación y acompañamiento de políticas publicas locales, lucha contra la pandemia, sequía, infraestructura, conectividad digital y otras importantes tareas.

Sin duda que con su valiosa ayuda y participación, lograremos una mejor calidad de vida para nuestros vecinos y territorios, pero sin abandonar nuestra idiosincracia única e inestimable.